14 September 2009 @ 09:31 pm
En otra vida (Fringe; Peter/Olivia)  
Título: En otra vida.
Fandom: Fringe.
Character/Pairing: Olivia, Peter (Peter/Olivia).
Advertencia: Situado en una segunda o tercera temporada de la serie.
Disclaimer: Fringe no me pertenece.
Sumario: "No pienso marcharme si no es contigo" – le dice en un susurro cuando pasa por su lado – "Ya sabes donde encontrarme si cambias de opinión"
Nota: Me ha costado un montón escribir esto, es más, estoy segura de que son las 5587 palabras que más trabajo me ha costado sacar en mi vida, y no estoy del todo convencida con el resultado final, pero prefiero no toquetearlo mucho o va a terminar siendo un desastre.

Si hay algo que Peter tiene claro es que no se puede escapar del pasado.

Hay un libro gigante en alguna parte donde un hombrecillo con gafas apunta todo lo que haces, y cada cierto tiempo esas cosas pasan a cobrarte factura. Hace unos meses fue Big Eddie, presentándose con sus chicos en la puerta de su casa para pedirle el dinero que le debía. Suerte que los de FBI pagaban bien y había podido librarse de él de una vez por todas, pero de la paliza no pudo salvarlo nadie. Cinco contra uno, menuda panda de cobardes, pero cuando te juntas con la mafia terminas acostumbrándote a esas cosas.

Ahora otro error del pasado esta sentado en la escalera de su casa. Uno mil veces más peligroso que Big Eddie y del que no podría librarse soltándole un fajo de billetes. Uno rubio y de sonrisa angelical que lo miraba fijamente con sus profundos ojos verdes.

Iba a tener que mudarse, últimamente le encontraba todo el mundo.

Pasa por su lado sin decirle nada y saca las llaves con cuidado de que no se le caiga la bolsa de la compra. No tienen nada de que hablar, no desde la última vez. Creía haber dejado claro que aquello era una etapa de su vida que quería cerrar y dejar escondida en un rincón. Hasta dejó el hotel y se mudó a una casa con la esperanza de que no pudiera encontrarle.

La siente levantarse de la escalera y avanzar hacia el. Están tan cerca que puede oler su perfume perfectamente, melocotón. Eso le trae recuerdos que ha intentando olvidar, recuerdos de almohadas oliendo así y pelo rubio entre sus dedos. Recuerdos de besos, abrazos, risas y gemidos que ha estado reprimiendo durante los últimos tres meses.

Agarra la bolsa más fuerte y gira la llave con frustración. Maldita sea, ¿Cuándo se va a abrir la puñetera puerta?

-    ¿Cómo esta Walter? – la escucha preguntarle. Los saludos sobraban entre ellos, no tienen porque perder el tiempo con formalismos después de todo por lo que han pasado.
-    Está bien. Ya sabes, jugando con sus experimentos y esas cosas. Mientras tenga un tubo de ensayo cerca y algo que diseccionar es feliz.
-    ¿Y tú?

De repente siente el impulso de volverse hacía ella. Dios, esta justo como la recuerda, como el día en que le dijo que aquello había terminado y que no lo buscara otra vez.

-    Yo he estado intentando olvidarme de ti. – las palabras se le escapan de la boca antes de que pueda controlarlas. Es la primera cosa sincera que dice en meses.

Ella le sonríe levemente y le quita las llaves de las manos. Peter la observa mientras abre la puerta y los dos entran en la casa sin decir una palabra. No es un sitio muy grande, lo suficiente para que Walter y él puedan vivir con comodidad y tener un pequeño laboratorio. Deja la compra en la cocina, saca dos cervezas de la nevera y vuelve al salón. Ella ya está sentada en el sofá mirando hacia el suelo, pero levanta la cabeza al oírlo acercarse.

-    Gracias –  dice cogiendo la botella que le ofrece.

Peter se sienta en una silla algo alejado de ella, mientras más espacio haya entre los dos mejor.

-    ¿Cómo has dado conmigo? – le pregunta mientras le da un largo trago a la cerveza.
-    No ha sido fácil, parece que no has perdido facultades.
-    No sabía que te importara tanto – dice medio en broma, pero ambos saben que no lo es.

Ella le mira fijamente.

-    Tienes que volver, Peter.
-    Si eso es a lo que has venido, cielo, ya puedes marcharte. No pienso ir contigo a ninguna parte.
-    Peter…
-    No, no, escúchame – dice levantándose de la silla. No es la primera vez que tienen esta discusión, y al parecer no será la única, porque ahora sabe que no se va a dar por vencida hasta que lo convenza – Yo no quería estar aquí, ¿Vale? No quería, pero es lo que hay y lo acepto, pero de ninguna manera voy a volver. Diles que dejen de enviarte, porque no pienso cambiar de opinión.
-    Ellos no me han enviado, no saben que estoy aquí.

Peter la mira fijamente sin creer una palabra.

-    ¿Qué?
-    Ellos no tienen ni idea de donde estás – deja la botella de cerveza en la mesa y se acerca a él. Durante unos segundo se siente tentados de dar dos pasos hacia atrás para escapar de ella –Te encontré hace semanas, pero no quería venir hasta asegurarme de que no podían seguirte la pista.
-    ¿Por qué ibas a hacer eso? Si me encuentran pueden obligarme a ir con ellos, y al parecer eso es todo lo que te importa.
-    No lo entiendes - le dice mirándolo directamente a los ojos - Lo que quiero es que vuelvas conmigo.

Y de pronto ahí están otra vez, tres meses bloqueando esos recuerdos tirados a la basura. Todo lo que vivieron juntos, la primera copa, la primera sonrisa, el primer abrazo, el primer beso, la primera noche juntos… todo lo que con tanto trabajo ha logrado eliminar de su mente vuelve como si nada.

~o 3 meses antes o~

Se despierta al no sentirla a su lado. Siempre le dice que no tiene porque preocuparse, que ya sabe como controlarlos, pero Peter no puede evitar preocuparse por que un día desaparezca en un flash y nunca la vuelva a ver. Esa es una de las cosas que más le fastidian de haberse enamorado de alguien de otro mundo.

Liv está sentada en una silla al otro lado de la habitación mirándolo fijamente. Esta abrazada a sus rodillas, con el pelo totalmente alborotado y llevando su camisa. En cuanto la ve sabe que algo no va bien y se pregunta que es lo que ha pasado en el par de horas que lleva durmiendo.

-    Ven conmigo –  dice en un susurro.
-    ¿Qué?

Ella se levanta y se sienta en la cama.
-    Ven conmigo
-    Sabes que no puedo.
-    Pero este no es tu mundo, no es tu verdadera familia.
-    La familia no es solo en la que naces, sino también con la que creces.
-    Peter, por favor… - le ruega, y hay algo en el tono de su voz que le preocupa.

No es la misma discusión que han tenido otra veces, esta vez no le esta pidiendo solamente que se vaya con ella, hay algo más que no se atreve a decirle.

-    ¿Qué es lo que pasa? –le pregunta mientras se levanta de la cama, está seguro de que no le va a gustar lo que va a oír, pero necesitar saberlo.
-    Peter….
-    Dime lo que pasa.

Ella suspira derrotada y agacha la cabeza.

-    Quieren que vuelvas, creen que no pueden ganar esta guerra sin tu ayuda.
-    ¿Quiénes?
-    Ellos, mis jefes, los hombres para los que trabajo.

De repente lo entiende todo. El conocerse nunca fue una casualidad, era un plan elaborado para lograr que volviera al otro mundo, y ella no es más que la carnada, la encargada de convencerlo. ¿Cómo ha podido ser tan estúpido? El mejor que nadie debería saber que todo vale en el amor y en la guerra.

-    No me lo puedo creer – murmura mientras se agacha a recoger su ropa.
-    Peter…
-    No, no digas nada. Esto me lo merezco por estúpido, tendría que haber llamado a Olivia la primera vez que te vi en el bar de mi hotel.
-    Aquello no formaba parte del plan, fue un accidente, en esa época ni sabían que estabas aquí.
-    ¿No formaba parte de plan? Vale, entonces dime ¿Cuándo empieza el plan? ¿Cuándo apareciste por segunda la vez? ¿La noche que fuimos a cenar? ¿Cuando te acostaste conmigo? Dime Liv, exactamente cuando empezó en plan, porque me gustaría separar realidad de la ficción.
-    Ellos no tienen ni idea de lo nuestro – lo dice con tanta convicción que casi está dispuesto a creerlo - Se supone que lo único que tenía que hacer era convencerte de que volvieras.
-    Pues diles de mi parte que has fallado cielo, porque ahora más que nunca no pienso ir a ninguna parte – termina de ponerse los pantalones y los zapatos y la mira fijamente – Y ni te molestes en volver, porque esto, sea verdad o no, se ha terminado.
-    Peter, por favor…
-    Puedes quedarte con la camisa si quieres. – Dice mientras sale de la habitación, y cuando cierra la puerta tiene la sensación de que la ha oído llorar.

~o 5 meses antes o~

Mal, Incorrecto, erróneo, equivocado.

Peter en el fondo sabe que eso está mal y que no puede tener un final feliz, pero no le importa. No le importa porque ella es la persona con la que más a gusto se ha sentido en su vida y no quiere perder eso por una estupidez. Sabe que si alguien del FBI lo descubre esta más que jodido, pero se pueden ir todos a la mierda.

Se separa un momento de ella y la mira. Pulso y respiración acelerados, ojos brillantes y pupilar dilatadas, es lo más bonito que ha visto nunca. Ese es el momento en el que cualquier hombre diría las dos palabras claves, pero Peter nunca ha sido de los que expresan bien sus sentimientos, así que se las calla y decide usar su legua para algo más útil como demostrárselo.

~o 6 meses antes o~

Olivia lleva una semana desaparecida en el otro mundo y un email es todo lo que Peter tiene para tranquilizarse.

“Estoy bien, volveré cuando pueda”

Y una mierda, no piensa quedarse con los brazos cruzados. Lo preocupante es que nadie parece tener ni idea de cómo se ha ido para el otro lado, y Nina jura y perjura que Massive Dynamic no ha tenido nada que ver con eso. Pasan los días y Peter comienza a plantearse muy seriamente instalarle un chip a Olivia. Esa mujer es escurridiza como un pez y en cuanto se da la vuelta desaparece de su vista o la secuestran.

Cuatro días después de recibir el email, aparece sana y salva en la puerta del laboratorio y Peter por fin puede suspirar aliviado. La tranquilidad le dura dos segundos. Noticias desde el otro mundo: la ciudad de Boston es un desastre y la mitad está en cuarentena por una enfermedad desconocida. Mientras el FBI teme que la epidemia llegue a su mundo o que la utilicen como arma, Peter solo puede pensar en Liv y en si estará a salvo. Conociéndola seguro que ha ido a meter las narices justo donde está todo el lío y no puede evitar preguntarse que manía tiene las Olivias de poner sus vidas siempre en peligró, tiene que estar en los genes.

Cuando Bell vuelve de la otra realidad Peter siente como si el mundo se le cayera a pedazos. Una cosa es que Olivia regrese y diga que la cosa va mal, y otra muy distintas es que el propio Bell salga huyendo de allí. Lo peor es que tiene que fingir y hacer como si no le importara mucho el tema, al fin y al cabo nadie sabe lo de Liv. Conociendo a los del FBI, lo más seguro es que lo tomaran por un traidor y que terminaran atrapándola para interrogarla. Lo peor es que no tiene forma de comunicarse con ella para saber si está a salvo, porque Olivia no le ha explicado como funciona eso de email entre mundos y tampoco encuentra una manera sutil de preguntárselo.

Dos días más tarde de la vuelta de Bell, unos golpes en la puerta lo despiertan a las cinco de la mañana y casi se cae de bruces contra el suelo al levantarse rápidamente de la cama. Solo hay dos personas que llamarían a su puerta a esas horas, y aunque Peter nunca ha sido muy religioso, no puede evitar rezar por que sea en concreto una de ellas.

Cuando abre está ahí y casi puede sentir como si un enorme peso se le quitara de los hombros. Tiene el pelo completamente alborotado, un rasguño en la mejilla y respira aceleradamente como si hubiera corrido la maratón, pero esta viva y sin ninguna herida importante, nunca se ha alegrado tanto de ver a alguien. Liv abre la boca para decir algo, pero Peter da dos pasos hacia ella, la coge por la cintura, la pega contra la pared opuesta y la besa como nunca ha besado a nadie en su vida. Poco le importa que una de las limpiadoras los mire desde la otra punta del pasillo. Esta viva, está bien y está con él, el resto del mundo puede irse al infierno.

~o 7 meses y medio antes o~

El olor a comida china lo despierta. La última semana ha sido un completo caos y los únicos momentos que ha tenido para dormir han sido en el incomodo sofá del laboratorio. Se frota la cara con las manos mientras Astrid le deja la caja de comida delante suya.

-    Gracias. – le dice aún adormilado, tanto que duda hasta de poder llevarse la comida a la boca.

Walter esta sentado junto a Gene, viendo a Bob esponja y comiéndose tranquilamente unos fideos con pollo. Maldito el día en que descubrió que existían esos dibujos animados, ahora lo despierta los fines de semana a las siete de la mañana para verlos.

No ha visto a Olivia en todo el día. Desde que llegó ha estado encerrada en el despacho y la única persona que ha entrado ha sido Astrid para llevarle su comida. Seguro que lleva toda la mañana leyendo una y otra vez los informes intentando encontrar la clave que les ayude a resolver el caso. Se levanta, deja la caja en la mesa y entra en el despacho sin llamara a la puerta.

-    ¿Aún sigues con eso?

Olivia levanta la vista de unos papeles mientras que se limpia la boca con una servilleta.

-    Tiene que haber algo aquí, algo que no hemos visto.
-    Seguro que si dejas de buscarlo aparece, a Walter siempre le funciona.
-    ¿Y cuanta gente tiene que morir mientras?

Peter suspira y niega con la cabeza. Olivia es cabezota como ella sola y nada de lo que diga la hará cambiar de opinión, las únicas opciones que tiene son ayudarla o dejar que siga sola.

-    A ver, déjame dale un vistazo.

Se acerca a la mesa y aparta la caja de comida para tener más espació.

-    ¿Y esto? – pregunta al ver que se ha terminado el arroz pero se ha dejado todos los guisantes.
-    Oh, no me gustan mucho los guisantes. – le dice sonriendo.

Peter asiente mientras intenta concentrarse en los informes delante de el. A Liv le encantan los guisantes.

~o 8 meses antes o~

Durante el tiempo que lleva trabajando en la división Fringe, Peter ha aprendido a no sorprenderse de muchas cosas, pero que la Olivia del otro mundo llame a su puerta a las 10 de la noche no es una de ellas.

-    Dijiste que me ibas a invitar a cenar si volvía – le dice sonriendo - Pues aquí estoy.

La mira de arriba abajo. Esta vez no hay faldas, tacones o vestidos bonitos, pero con unos pantalones vaqueros, una camiseta y el pelo recogido en una cola alta Peter la encuentra mucho más guapa que las otras veces. Se apoya en el marco de la puerta y se cruza de brazos mientras sonríe, gracias a Dios Walter ha decidido quedarse esa noche en el laboratorio.

-    ¿Has tardado dos meses en decidir si querías salir conmigo?
-    De pequeña me enseñaron que es de mala educación rechazar las invitaciones.
-    ¿No decías que no sueles dejar que los hombres te inviten?
-    No suelo dejar que me inviten a una copa, a cenar es diferente.
-    ¿Lograrás llegar al postre o desaparecerás antes de que traigan el primer plato?

Olivia lo medita unos instantes.

-    No puedo prometerte nada, pero durante el tiempo que esté aquí soy toda tuya.

Y Peter decide que merece la pena. Total, las oportunidades hay que tomarlas cuando se presentan, aunque eso sea cada dos meses.

~o 10 meses antes o~

De todas las ideas geniales que Walter ha tenido a lo largo de los años, la de robarle su cepillo de dientes para lavarle los dientes a Gene es la peor de todas, sobre todo porque ha faltado muy poco para que se lo metiera en la boca antes de que su padre le avisara.

Baja los escalones de dos en dos, maldiciendo y rezando porque aún quede una tienda abierta, no le apetece tener que lavarse los dientes con los dedos. Al pasar por la recepción del hotel ve una figura que le resulta familiar y, como le ocurrió dos meses atrás, no tarda mucho en darse cuenta de que no es su Olivia. Esta vez lleva un vestido negro y está sentada en uno de los sillones con la cabeza echada para atrás. De repente la idea de comprar el cepillo de dientes ya no le corre tanta.

-    ¿Otra vez por aquí?

Olivia abre los ojos sobresaltada y le dedica una sonrisa al darse cuenta que es el.

-    Eso parece – dice mientras se lleva una mano a la frente.
-    ¿Te encuentras bien? – le pregunta. Esta algo pálida y tiene el entrecejo fruncido, como si le doliera la cabeza.
-    Viajar entre realidades no es algo agradable, créeme. Iba a tomarme una copa a ver si se me pasaba, pero vuelvo a estar sin dinero y no tengo ganas de aguantar al hombrecillo de la última vez.

Peter sonríe mientras le ofrece su mano para ayudarla a levantarse.

-    Venga, vamos, yo te invito.

Esta vez no se sientan en la barra, cogen una mesa y esperan a que el camarero se acerque a tomarles nota.

-    La otra vez desapareciste sin decir nada – dice cuando el camarero les trae los chupitos de whisky.
-    Si, lo siento, ocurre sin que pueda controlarlo. Antes de que me diera cuenta estaba de vuelta en el despacho y nadie se había dado cuenta de que me había ido.
-    ¿Y esta vez de donde vienes? – le pregunta dándole un sorbo a su copa – No creo que ese vestido sea algo que lleves normalmente a trabajar.
-    No sabes donde trabajo.
-    Porque no quieres contármelo.

Olivia sonríe. Peter nota como la bebida empieza a hacer efecto y comienza a recupera algo de color en las mejillas.

-    Trabajo en el FBI, pero eso es lo único que te puedo decir.
-    Así que vengas del mundo que vengas estás destinada a ser de los buenos, ¿no?
-    De pequeña quería ser una superheroína, pero descubrí que no tienen seguro dental.
-    Tiene gracia, pero eso ya lo he oído antes. – comenta Peter recordando una conversación similar que tuvo con su Olivia al poco de conocerse – Y dime ¿Es que el Broyles ha puesto un Casual Day y los viernes podéis vestiros como queráis? Porque el de aquí jamás te dejaría presentarte así en la oficina, dudo que alguien pudiera concentrarse en su trabajo.
-    Tengo una cita, o mejor dicho, tenía. Aunque ya da igual, dudo mucho que quiera volver a salir conmigo, es la tercera vez que le doy plantón
-    No se llamará John, ¿No?

Ella lo mira y Peter cruza los dedos bajo la mesa y toca madera. Lo que menos desea es ver como Olivia pasa otra vez por todo el tema de John, porque sea el mundo que sea, él nunca será capaz de hacerla feliz.

-    No, se llama Nick, es un compañero de clase de cuando estaba en el instituto.
-    ¿Nick? ¿Nick Lane?
-    ¿Lo conoces? – le pregunta sorprendida. Si ella supiera...
-    Si, aunque vuestra historia aquí es un poco diferente.

Olivia se encoge de hombros y se termina la copa de un trago.

-    Bueno, ya da igual, no habrá más historia, Nick me dejará en cuanto me vea.
-    Si quieres la próxima vez te invito a cenar. – dice de manera casual como si estuviera hablando del tiempo.
-    ¿Qué te hace pensar que habrá una próxima vez? – le mira con una ceja alzada, de la misma manera en que su Olivia suele hacerlo.
-    Créeme, habrá próxima vez, que te presentes siempre en mi hotel no puede ser una casualidad.

Peter la mira, y durante un segundo esta seguro que esta a punto de mandarlo a la mierda.

-    Ya veremos – Esta vez desaparece justo delante de sus narices.

~o 1 año antes o~

Peter tiene que parpadear varias veces antes de comprender que aquella no es Olivia. Una Olivia si, pero no su Olivia. Se ha dado cuenta más que nada por el pelo ondulado, los tacones y la falda, porque en el resto son idénticas.

Por un momento se queda pensando que hacer. No todo los días te encuentras en el bar de tu hotel con la versión de otro mundo de una compañera de trabajo, y teniendo en cuenta que se supone que hay una guerra entre ellos, no puede estar seguro de que sus intenciones sean amistosas. Pero esa Olivia tiene cara de aburrimiento y frustración mientras intenta alejarse del hombre bajito que no deja de tocarle la rodilla. Desde luego no parece una amenaza, si lo fuera ya habría matado al hombre-pulpo.

Peter siente compasión por ella. A la mierda el FBI y sus normas (porque esta seguro de que ya tienen un protocolo sobre como actuar en caso de que se encuentran con alguien del otro mundo), hay que concederle el beneficio de la duda, si después resulta que es una espía ya se encargará de solucionarlo.

Se acerca a la barra y se pone entre esta Olivia y el hombrecillo, dedicándole una de sus mejores sonrisas.

-    Hola

Ella lo mira de arriba abajo. Su mirada no desprende ninguna emoción, ni sorpresa, ni temor ni nada y Peter cae por primera vez en que quizás en el otro lado no han llegado a conocerse. La conquista indeseada de Olivia no deja de darle golpes en el hombro para que se aparte, pero lo ignora de la mejor manera que puede, ya se cansará en algún momento y se buscará a otra chica a la que sobar.

-    Peter Bishop
-    Olivia Dunham – responde después de un rato. Parece desconfiar de todo lo que le rodea y Peter comprende que sea cual sea la forma por la que ha llegado ahí, no ha sido algo planeado.
-    Lo se – dice sonriéndole - Por tu cara deduzco que no nos conocemos en el otro mundo. ¿También trabajas en el FBI?

Ella abre los ojos sorprendida. Peter nota como está a punto de levantarse, seguramente para escapar de el, y la agarra suavemente por el brazo. Quizás empezar así no ha sido una buena idea.

-    Tranquila, no voy a hacerte nada.
-    ¿Cómo sabes…?
-    Te conozco. Bueno, a la Olivia de este mundo. ¿Me pones dos chupitos dobles de whisky? – le pide al barman y a continuación de vuelve hacia ella – Te gusta el whisky, ¿no?
-    Si, claro – responde dudosa. Sabe que su mente ahora mismo es un hervidero de preguntas, pero todo a su tiempo.

El barman vuelve al poco tiempo con las copas y ve como se la toma de un solo trago. De este mundo o de cualquier otro, en el fondo Olivia siempre será Olivia.

-    Entonces dime, ¿Allí también trabajas en el FBI?
-    No creo que deba hablar de eso.
-    No te preocupes, no estoy intentando sacarte información del otro lado ni nada por el estilo, es simple curiosidad. Si quisiera interrogarte habría llamado al FBI en cuanto te he visto sentada aquí.
-    No pareces muy sorprendido de eso – le dice mientras que con una señal le indica al barman que le vuelva a llenar la copa.
-    Oh, créeme, lo estoy, pero tantos años jugando a las cartas me han dado una cara de poker muy buena.

Olivia se ríe. No sonríe como haría la otra, sino que suelta una verdadera carcajada y Peter casi siente no poder oír eso más a menudo. Ahora parece mucho más relajada y empieza a preguntarse si será efecto del alcohol o de la compañía.

-    ¿Cómo has llegado aquí?
-    Sinceramente, no lo se. Estaba en mi despacho tranquilamente cuando, flash, estaba sentada en uno de los sillones de allí – dice volviéndose hacía la recepción del hotel – Me llevo un rato darme cuenta de que no estaba en mi mundo.
-    Así que tienes despacho, eso elimina unos cuantos trabajos de la lista – ella sonríe mientras se lleva la copa a los labios, una sonrisa con dientes que Peter no está acostumbrado a ver – Entonces ¿Esto te había pasado antes?
-    ¿El que? ¿Viajar entre realidades?
-    No, que un tío de otro mundo te invite a una copa – Y a la tercera vez que la ve sonreír decide que tiene intentar que Olivia se ria más a menudo.
-    La verdad es que no suelo dejar que los hombres me inviten, pero me he venido sin dinero.

Peter se gira hacia el barman para pedirle un par de copas más y cuando se vuelve hacia Olivia esta ha desaparecido. Por un momento se queda mirando al taburete vacío pensando que quizás todo ha sido una alucinación, pero el vaso sobre la barra con la marca del pintalabios es una prueba de que ha estado ahí.

~o~o~o~o~

El teléfono suena sobresaltándolos y Peter se da cuenta de que llevan un rato en silencio mirándose fijamente.

-    Tengo que cogerlo, es Olivia – Dice mientras mira la pantalla del móvil.
-    Peter, por favor, no lo hagas. – Le suplica, y siente como su fuerza de voluntad va cayendo poco a poco cada vez que hace eso.
-    Me engañaste y me utilizaste para salirte con la tuya, no creo que tengamos nada más de que hablar.
-    Dame una oportunidad, dale una oportunidad a nuestro mundo, tus padres están deseando verte.
-    Puede que sea algo importante, tengo que irme – Dice ignorando su última frase. Esta vez no piensa caer en sus manipulaciones emocionales, si de verdad le importara tanto a sus padres habrían movido cielo y tierra hasta encontrarlo, al fin y al cabo Walter siempre será Walter, seguro que el del otro lado también llego a la conclusión de los mundos paralelos.

Abre la puerta de la casa y espera que ella salga primero. Liv se queda mirándolo sin mover un músculo y por un momento teme que tenga que sacarla de allí a la fuerza, pero finalmente parece entrar en razón.

-    No pienso marcharme si no es contigo – le dice en un susurro cuando pasa por su lado – Ya sabes donde encontrarme si cambias de opinión.

~o~o~o~o~

Cuando llega al laboratorio ella ya está allí. Olivia, su Olivia, a la que quiere como una hermana pero de la que nunca será capaz de enamorarse, y por un momento piensa que quizás Liv tiene razón y que no debería estar ahí. Si su destino fuera seguir en este mundo habría terminado enamorándose de ella, de la Olivia que había ido hasta Irak para que sacara a su padre de un manicomio, la que le había enseñado lo que de verdad ocurría en el mundo, la que a veces seguía suspirando por un amor perdido. No quiere ni imaginarse lo que podría pasar si se marcha, porque lo considera una traición y porque echaría de menos a demasiada gente. A Olivia, a Astrid, a Charlie, a Broyles, incluso a Gene, pero lo que más miedo le da es su padre. No solo el de este mundo, porque Peter está seguro de que Walter no será capaz de soportar si lo pierde otra vez, sino conocer al verdadero. Tener a uno que se siente decepcionado de lo que ha hecho con su vida lo puede soportar, pero tener a dos no.

-    Hola – le dice Olivia cuando lo ve llegar.
-    Hola, ¿Qué es lo que pasa? ¿Cómo va el caso?
-    Oh, no te preocupes, ya lo hemos solucionado. Solo te llamaba para saber si habías visto a Walter, pero parece ser que se ha ido a Massive Dynamic con Bell a revisar unos experimentos.
-    Bueno… ¿Quieres que te ayude con esos informes?
-    No, no te preocupes, ya lo tengo todo listo.

Peter se cruza de brazos en mitad del laboratorio mientras la ve marcharse y por  primera vez siente que ya no lo necesitan allí.

~o~o~o~o~

Aparca el coche a la entrada de un motel con un gigantesco letrero de neón rojo. No es la primera vez que está allí, pero siempre pensó que jamás volvería. El dueño le saluda con un movimiento de cabeza y Peter ni necesita preguntar por el numero de la habitación, 047.

Las manos comienzan a sudarle mientras sube las escaleras. Aún tiene tiempo de volver al coche y hacer como si eso nunca hubiera ocurrido, nadie iba a saberlo, pero Peter Bishop no es un cobarde que escape a la primera de cambio, por lo menos ya no. La puerta de la habitación 047 sigue tal y como la recuerda, incluso el numero sigue inclinado hacía la derecha de la vez que salió dando un portazo, y no puede evitar sentir cierta nostalgia de la época tan feliz que vivió allí, cuando su mundo no era tan complicado. Tres golpes y cambiará su vida para siempre, tres simples golpes.

 Y cuando ve como la puerta se abre se da cuenta de que ya no hay vuelta atrás.

~o~o~o~o~

Peter odia las despedidas. Nunca se le han dado bien esas cosas, siempre ha sido más de levantarse una mañana, hacer las maletas y desparecer sin dejar rastro, claro que nunca se ha sentido tan unido unas personas como lo está hacía la gente de ese laboratorio.

Se planta frente a una hoja de papel y decide que es el momento de madurar.  No puede simplemente esfumarse y hacer que se preocupen por el, no cuando la decisión ha sido suya. El problema es que no sabe a quién dirigir la carta. Ha intentando escribirle a Walter, pero siente que todo está lleno de reproches en plan “si no me hubieras raptado ahora no tendría que marcharme” y sabe que su padre no se merece eso, sobre todo porque ni siquiera es lo que piensa realmente. Tampoco sabe que decirle a Olivia, porque el “He conocido a tu yo del otro mundo y hemos decido fugarnos juntos” no suena muy bien y no quiere que piense que solo lo hace por Liv. Ella es una de las principales razones, pero no la única. Al fin y al cabo Peter Bishop nunca ha sido un hombre que se deje llevar solo por sus hormonas.

Siguiendo una línea de pensamiento bastante razonable, se ha dado cuenta de que quizás, y solo quizás, el es la clave para evitar la destrucción de los dos mundos. Y no es que sea un egocéntrico (que en el fondo lo es), es que el es la única persona de todos los universos que siente vínculos emocionales hacia ambos mundos. A uno por ser el que le vio nacer, donde están sus auténticos padres y Liv; al otro por ser en el que creció, con sus amigos (o contactos raros como los llama Olivia), Walter, Olivia, Astrid y un montón de gente maravillosa que ha conocido a lo largo de su existencia. Y por primera vez en su vida sabe que no puede darle la espalda a los problemas, no cuando en sus manos puede que esté la clave para la salvación de toda esa gente.

Al final coge la hoja de papel y garabatea una palabra sin remitente. Volveré. Y por un momento está dispuesto a cortarse el dedo y escribirla con sangre para que sepan que es una promesa que piensa cumplir. Siempre puede intentar convencer a Liv de que lo traiga en fechas señaladas, como el cumpleaños de Walter y Navidad.

Deja la nota sobre el piano, así seguro que no tienen ninguna duda de que es suya, y coge el abrigo. Olivia sale en ese momento del despacho y sonríe al verle, pero no se siente con fuerzas de devolverle la sonrisa.

-    ¿Ya te vas a casa? – le pregunta mientras también coge su abrigo y Peter siente que esa frase nunca ha estado tan acertada.
-    Si.
-    Nos vemos mañana, buenas noches.
-    Hasta mañana.

Una palabra retumba en su cabeza mientras la ve alejarse, cobarde, pero le resulta imposible decirle cara a cara que se va, no se cree capaz de soportar su mirada de decepción cuando se entere de que los abandona, esa es una de las razones por las que ha dejado una nota.

Peter sabe que la quiere, no de la misma manera que a Liv, pero la quiere mucho más que a otras personas que han pasado por su vida, y mientras cierra la puerta del laboratorio por última vez y se prepara para abandonar ese mundo, no puede evitar preguntarse si quizás, en otra vida, Olivia y él estaban destinados a estar juntos.
 
 
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sugarlesscandie: [Merlin ] earth beneath my feetsugarlesscandie on September 14th, 2009 09:54 pm (UTC)
Me ha gustado mucho, sobre todo por la idea de escribirlo desde el presente hacia atrás ( me explico como un libro cerrado *facepalm* ) e ir descubriendo poco a poco cómo se ha llegado a ese momento.

Olivia y él estaban destinados a estar juntos


<3
Natk: [Fringe] Olivia&Peterjayne_arts on September 15th, 2009 12:01 am (UTC)
Por fin puedo comentar xDD
Me ha encantado!! me ha gustado mucho la forma en la que está escrito, muy original :)
Lo de que a su Olivia la quiera como a una hermana...xDDDDD
El final me ha dado mucha pena :( ainsssss
Heka: fringe: peter/oliviaheka_granger on September 17th, 2009 11:44 am (UTC)
Me gusta mucho y esta escrito de manera muy original... Aunque eso de que quiera a Olivia como a una hermana...

Una cosilla que quería preguntarte. Es que se me he ocurrido una idea para un fic pero hay un detalle que no recuerdo. ¿Dicen en Fringe que sólo hay un universo paralelo o puede haber más?
Yolanda: Juliet [Lost]yoli_19 on September 18th, 2009 08:45 pm (UTC)
Creo que puede haber más, creo recordar que Walter dice que según la decisión que tomes creas un mundo paralelo, por lo que habría más.

^^
Yolanda: Pieces for the same puzzle [Olivia - Petyoli_19 on September 18th, 2009 08:44 pm (UTC)
Me lo acabo de leer del tirón, está simplemente genial!
enalgunlugar: O/Penalgunlugar on September 21st, 2009 08:11 pm (UTC)
Estupendo fic Ro! Muy bien estructurado.

Olivia, su Olivia, a la que quiere como una hermana pero de la que nunca será capaz de enamorarse

Me parece genial que hayas escrito un fic basándote en algo que jamas desearías que pasara.
Elena: Peter/Olivia - i'll always come to youmileya on October 19th, 2009 10:35 pm (UTC)
*se tapa la cara avergonzada*

Bien, POR FIN tengo la decencia de ponerme a escribir los trillones de comentarios que debía a estos maravillosos fics que mi fantástica flist escribe (soy muy afortunada en eso, tengo una flist la mar de creativa y buena escritora).

Creo recordar que ya te lo dije, pero me ha encantado. Me gusta muchísimo la estructura en la que lo has escrito, te admiro por decir algo como "quiere a Olivia como a una hermana" y, lo que es más, hacerlo creíble. Me encantan las reacciones de Peter, que al final se vaya con la otra Olivia, que se considere cobarde porque no es capaz de despedirse, que estén destinados a estar juntos. Está super bonito, en serio, y me alegro un montóooooooooooon de que la inspiración te asaltara y pudieras terminarlo, porque la idea era buena y desde luego que con el fic le has hecho justicia.

Genial, guapa
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